Ella preguntó: ¿Nunca te pasó que tuviste una mala racha con
las parejas? ¿Que todo lo que te venía era malo, personas que solo te hacían
daño…? Creo que este ha sido mi peor época, y de pana me está pegando, le pedí
a mi amigo que me dejara en paz, que se quede con su chica y sea feliz, no
quiero ilusiones falsas, no creo que aguante una desilusión más, así seguida…
estoy demasiado herida y siento o tengo miedo de que aunque pase el tiempo siga
encontrado tipos que no valen la pena.
Él respondió: Claro que me ha pasado y me he cansado de
intentar tener una relación sana y nadie aguanta el trote, jajaja, y me
pregunto: ¿Será que soy anormal? Entonces vivo entendiendo que no es el momento,
ni son las personas indicadas; permanentemente trato de aprender a vivir solo,
es muy difícil sentirte bien y en confianza con muy pocas personas, es un gran
reto ser espiritual y desahogarte con Dios, Él increíblemente me consiente, me
sorprende y me consuela, muchas veces uno se pone malcriado y quiere un abrazo
y no hay nadie cerca. Esas cosas son difíciles pero son los momentos donde más
he crecido y donde he tenido más paz que con esas relaciones tóxicas. Ninguno
de los dos caminos es sencillo, uno te da placer y emociones lindas por un
rato, pero luego se le suman varias preocupaciones, inestabilidad emocional y
lágrimas; el otro camino es el reto de entender que hay muchas cosas por
aprender y que el tiempo de Dios es perfecto! Como me dijo una amiga alguna
vez: “¿Entonces no hay crecimiento sin dolor?” Y le dije: Bienvenida a la
realidad, lo más difícil es luchar contra lo que sentimos (sentimientos =
transitorios) y allí es donde más nos cuesta escuchar consejos y escuchar a
Dios, suele ser allí donde más sufrimos pero aprendemos las lecciones más
importantes de nuestra vida, si decidimos no aferrarnos a las otras personas.
Ella: Wow, que genial tu respuesta, gracias de verdad, creí
que era yo el problema o la única que se sentía así.
Él: no eres la única que se siente así, la lógica de este
mundo es enferma, somos bombardeados por todo lo que está a nuestro alrededor,
preservar nuestros principios y humanismo es difícil, conseguir a alguien que
comparta y trascienda la superficialidad, carnalidad e inmediatez promovida por
el sistema es aún más difícil. Eso nos hace seres arrítmicos, obedecemos a otra
lógica, he allí nuestra hermosa particularidad. Esos momentos de estar sin
amigos, pareja y otras personas es donde más he crecido. Las grandes
bendiciones tienen precios como estos. :)
Fragmentos de conversación con una amiga.
Mariano Montilla
07/09/2013
Fragmentos de conversación con una amiga.
Mariano Montilla
07/09/2013
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