sábado, 14 de noviembre de 2015

En Tandem con Irene

Hace par de años que conocí a Irene, cuando se enteró que soy ciclista urbano me manifestó que tenía una bicicleta tándem y que quería salir un día; lo ideal sería una “Masa Crítica” dominguera o una de las  rodadas especiales que se realizan en Caracas. En septiembre, a pocos días de efectuarse el #DíaMundialSinAutos2015 (https://goo.gl/nZPLfb), Irene me escribe que quiere acompañarnos, para mí no era posible producto de haberme comprometido con anterioridad como acompañante de otras personas, pero que tendría en cuenta salir antes de que se acabara el año con la ayuda de Dios.

El 1 de noviembre se realizaría el tercer #BiciTurismoCcs2015, desde la Plaza Brión de Chacaito hasta El Parque Ezequiel Zamora (El Calvario); Irene y yo estaríamos en la ciudad, y ella con disponibilidad de tiempo hasta las 2:00 pm. Despierto ese domingo bien temprano, salgo en mi bicicleta hasta Propatria (no recordaba bien como llegar, pero par de preguntas en la calle y el apoyo de Dios fue suficiente; en la salida del metro de Propatria me consigo con el “Sr. Mon” (el papá de Irene), caminamos hasta su casa; saludo a Irene, veo su superbicicleta, nos alistamos, le doy mi casco, el papá y un amigo nos acompañan hasta la entrada de las residencias.

        Cuando nos estamos montando en la bicicleta, el Sr. Mon, me dice cuidado con esa bicicleta que es pesada, Irene responde: "tranquilo papá que Mariano es un as de la bicicleta"; yo les confieso que tenía años sin manejar una bicicleta Tandem, que no sabía como salir de Propatria (tampoco supe como llegar, jajajaja) y que no había reconocido bien el sistema de cambios de velocidad en los puños que tiene dicho “vehículo tracción a sangre”. Aunque me faltó precaución para salir, la tuvimos durante todo el camino y nos fuimos ajustando al vehículo y ruta, a la par de conversar con Dios en este proceso (lo cual suprimía varias preocupaciones). 

Fotografía: Luiselena Rodríguez Pedauga

         Nos fuimos por el 23 de enero y fue la mejor ruta que pudimos tomar, no hay tanto tráfico, las calles son más amplias, la gente nos saludaba, bajadas y subidas sabrosas eran parte del reto; por la fuerte inclinación en una de ellas y no realizar los cambios oportunos en la bicicleta, tuvimos caminar con el vehículo (lo llaman algunos "carrito de helado”), pero sabroso.  Logramos llegar a Chacaito a las 9:00 am, justo cuando estaba saliendo el grupo de aproximadamente 150 ciclistas, hicimos el recorrido, más que como un lote de personas, como una familia donde estan pendientes los unos de los otros. Llegamos al Parque El Calvario, tuvimos un recorrido del lugar donde se nos explicó parte de su historia (https://goo.gl/eTppyZ); el arroz con leche y galletas de @bicigourmetccs (Pu-bli-ci-dad) fueron parte de la bendición.

Fotografía: Ciclotripa

Una vez culminada la actividad, salimos a Propatria, par de panas de “Bicifamilia” (quienes venían de retorno de la Cortada del Guayabo) nos acompañaron poco más allá del Cuartel de la Montaña e indicaron el camino por el que teníamos que retornar, llegamos rápidamente a la casa de Irene, donde su familia nos recibe alegremente; yo que estaba preocupado por el lugar donde iba a almorzar, me ofrecen una sopa, la cual no dudé en aceptar, cuando la empiezo a comer me dicen que es del día anterior (estaba más sabrosa), jajajaja, recargué la hidratación, me lavé la cara y seguí hacia Plaza Venezuela para participar en la Masa Crítica Dominguera de noviembre que fue hasta El Cafetal, donde seguimos disfrutando (https://goo.gl/k98clM).

Algunas reflexiones:

Como les comenté a varias personas cuando me preguntaron sobre la experiencia de ir en una tándem; es como una relación de pareja, la comunicación y confianza en el otro son clave (en nuestro caso no eramos dos, sino tres); le indicaba a Irene donde pedalear más fuerte, donde no, el acercamiento a “policías acostados”, subidas, bajadas, etc. Hubo un momento en que sin darnos cuenta ya habíamos alcanzado el mismo ritmo de pedaleo y disminuido las inseguridades; la sincronía, disposición y paciencia en esta bicicleta para afrontar el camino (y en muchas otras áreas de la vida) son clave. Irene y yo confiamos plenamente en Dios, lo cual no solo nos garantiza "buena vibra", sino su protección y la permanente presencia de su amor.

Irene es una atleta que posee discapacidad visual, lo cual no es un impedimento para decidir ser feliz y cumplir con las misiones que Dios le ha encomendado. Sin alusiones personales, esta muchacha no se conformó con las cuatro paredes y con su presencia en medio de la multitud ese domingo, predicó a un Dios vivo y entregó amor a muchas personas que lo necesitan(mos).

Mucha gente me ha felicitado por la hazaña y lamento decepcionarlos; me costó levantarme temprano el domingo, me costó encaminarme hacia un sitio donde no recordaba cómo llegar, me costó ser obediente, pero todo eso se lo confesé a Dios y sentí una pasión enorme mientras daba cada paso, por ello fui y soy brutalmente bendecido.

Fotografía Juan F. Rodríguez Sánchez

Agradecido con Dios, con Irene y su familia, con la familia de @Bici_Aventuras, @Biciactivo, @bicigourmetccs, @Urbanografica, @Caracasapedal, @arquitourchacao, con la Sra. Kila, Luiso, Luiselena, Miguel, Emilio y cada bicipana que nos apoyó y apoya siempre, mis mejores deseos y amistad con ustedes!

Mariano Montilla

No hay comentarios:

Publicar un comentario