lunes, 4 de abril de 2016

Ciudades Dormitorios

Contexto
El pasado lunes me contacta una periodista para realizarme una entrevista sobre las ciudades dormitorios, debido a la complicada agenda de ambos me envió las preguntas por mensajes de texto al celular, indicándome que debía responderlas ese mismo día; lo ví como un reto profesional, como un examen inesperado para el cual no había estudiado, noté en las preguntas la mezcla de conceptos complejos, que sentí la necesidad de desarrollar medianamente para evitar burdas reducciones, comentarios irresponsables y tergiversaciones de mis opiniones, lamentablemente hoy cuando sale el reportaje me doy cuenta de que no sirvieron mis previsiones.  

Comparto las preguntas que me formularon y las respuestas que remití via email, con la finalidad de mostrar que de seis párrafos que me acuñan, uno es cierto, dos están fuera de contexto, los otros tres son reducciones e inventos balurdos.



Preguntas formuladas:
Que implicaciones existen y que afecta a un sector que habita en una ciudad dormitorio?
Esos habitantes de mas ciudades dormitorios limitrofes com otros municipios de otros estados como Vargas Y Miranda pueden tener identidad? Y podrian aportar al fortalecimento del aparato productivo local? ES una decidio acertada vivir en lugares fuera de la ciudad y trabajar en caracas?
La calidad de vida aumenta o se desvalora?

Que politicas de descentralizacion o desconcentracion pueden implementarse para garantizar a la ciudadania servicios de calidad? Recomendaciones para la ciudadania en apropiarse de los espacios publicos?

Respuestas:

Es importante partir de una noción de ser humano, el cual considero posee necesidades biológicas, psicológicas, sociales y espirituales. El vivir en ciudades dormitorios o ciudades periféricas a Caracas conlleva la adopción de estilos de vida que incluyen un significativo número de horas en el traslado entre el lugar de residencia y el lugar de trabajo/estudio, lo que genera particulares condiciones en el desarrollo de estas personas.

En cuanto al factor tiempo podemos señalar:

· Horas esperando el transporte.
· Horas de traslado.
· Horas de sueño.
· Horas para la preparación y consumo de alimentos.
· Horas para la socialización dentro del hogar y en los lugares donde hacen vida.

El factor económico juega un rol clave en la decisión de hacer vida (laboral, estudiantil, deportiva, religiosa, etc.) en la ciudad centro. Las urbes como Caracas, donde no solo se concentra fuertemente el poder económico, sino el poder político, educativo y cultural brindan las oportunidades de crecimiento que el actual sistema capitalista fomenta, las cuales en muchos casos no pueden ser comparadas con las ofertas de las ciudades dormitorio. El acceso a estas oportunidades conlleva algunos gastos económicos que podemos resumir en: 

· Gastos de traslado.
· Gastos en alimentación.
· Gastos en recreación.

La inversión no solo es económica, bajo la lógica del pensamiento de la modernidad, vale la pena sacrificar horas de sueño, recreación, interacción vecinal y otros por obtener la felicidad material/económica; el mismo sistema se ha encargado de generar productos que sustituyen los placeres del desarrollo humano en la interacción cara a cara, desde los videojuegos que incluyen los movimientos de diversas partes del cuerpo, pasando por las redes sociales y aplicaciones telefónicas que permiten una conexión online con muchísimas personas, con los cuales se puede compartir lo que nos provoque, desde como salimos de la cama, que comemos, a quien vimos hasta los hechos de pareja, las dolencias y alegrías más íntimas. 

Cuando me preguntas sobre la identidad de las personas residentes en las ciudades dormitorio, es importante comprender las transformaciones constantes en la constituciones de estas; en el actual mundo globalizado, las personalidades se constituyen no tanto en base a las referencias de los líderes institucionales (madres, padres, sacerdotes, profesores, autoridades locales, etc.) sino en base a las múltiples, diversas y hasta contradictorias opciones que encontramos en los programas de televisión e internet. Cuando nos acercamos a las paradas de transporte que trasladan a las personas a las ciudades periféricas en horas pico (varían entre las 6:00am y 8:00am y las 4:00pm y las 9:00pm), vemos en las filas de pasajeros tanto las diferencias etarias como socioeconómicas y la heterogeneidad más amplia se encuentra en los grupos entre 35 y 17 años, que son precisamente los más influenciados por esta era de la globalización o modernidad madura. 

Situarnos en una pequeña división de la población por grupos etarios como niños/as, jóvenes, adultos y adultos mayores, nos facilita la visualización de sus intereses y costos en las áreas biológicas, psicológicas, sociales y espirituales por su decisión de hacer vida en la ciudad centro. Entre los casos comunes de estos estilos de vida encontramos: 1) los/as niños/as que deben despertarse antes de las 6:00am para subir con sus padres a la ciudad centro y arrastran esta fuerte dinámica a tan corta edad. 2) Estudiantes que también trabajan, su rendimiento en las actividades académicas es particular, así como la selectividad en las evaluaciones o tareas que responderán, les es preferible dormir una hora más que hacer una tarea que no tiene mucha incidencia en la nota final del curso (información conforme a una investigación que realicé años atrás). 3) Personas que se maquillan, pintan las uñas incluso cambian de zapatos y otros atuendos en el transporte público. 4) Aquellas personas que comen de manera apresurada en puestos de comida ubicados en la calle, etc.

Últimamente conversando con personas que residen en ciudades periféricas como Guarenas, La Guaira y San Antonio de los Altos, me he encontrado con una preocupación transversal y es el aumento constante del costo del pasaje en el transporte público, que en algunos casos ya asciende a 200 Bsf ida y vuelta (por día) que al multiplicarlo por los 20 días laborales del mes , se traduce en 4.000 BsF, cerca de un 35 % del sueldo de una persona que perciba salario mínimo, dicho hecho se ve unido a la ausencia de camionetas para trasladarlos y el aumento en los tiempos de espera para ingresar a dicho transporte y llegar a su hogar, lo que nos plantea una disminución aún mayor de la calidad de vida de los habitantes a la cual se le suma la reducción en el consumo de productos como el agua, refresco o comida y actividades recreativas (como ir al cine mientras baja la cola) que disminuyen el displacer del cansancio por la faena cotidiana.

Las interacciones sociales también se ven afectadas por el hecho de residir fuera de la ciudad centro, las personas que se trasladan diariamente desde la ciudad dormitorio, ven condicionadas sus relaciones sociales por los lugares donde hacen vida y los tiempos que tienen que permanecer en los mismos, este contexto a su vez demarca en gran medida tanto los pensamientos de las personas como el interés y posibilidad de los mismos por conocer realidades diferentes; internet se presenta como la gran alternativa a este mal moderno, que se termina convirtiendo en un medio que canaliza ansiedades sociales de los individuos y en un sustituto del afecto por contacto físico .

Luego de las fuertes dinámicas cotidianas, al llegar al hogar las personas deben desempeñar de la mejor manera los roles y funciones que le correspondan, con la serenidad y sensatez que ello amerita, solucionando problemas relacionados con el funcionamiento de objetos y sano desarrollo de las personas que allí residen, además de preparar todos los insumos para la jornada del día siguiente.

En medio de tantas actividades, la fuerte dinámica de traslado y poco descanso, ¿dónde y en cuál momento tiene oportunidad el individuo para su desarrollo espiritual, para la práctica de alguna disciplina, ritual o lectura que le permita fortalecer sus principios éticos y morales, sus formas de afrontar la realidad y las diversas circunstancias que en ella se presentan, para no dejarse arrastrar por la avalancha de estímulos que fuertemente le impactan cotidianamente?, dejamos abierta la pregunta y no resulta extraño encontrar respuestas como: “mientras espero o me traslado en el transporte hasta la ciudad o hasta el hogar de residencia”.

Para concluir, es evidente como el desarrollo biológico, psicológico, social y espiritual de los individuos, se ve perturbado por las implicaciones que conlleva principalmente el traslado entre la ciudad de residencia (periférica/dormitorio) y la ciudad centro.

Las recomendaciones para mejorar la calidad de vida de todos los habitantes, debieran orientarse a la descentralización del poder político y económico de las ciudades centro como Caracas, incentivar el aparato productivo conforme a las potencialidades de cada lugar, la mejora de los servicios básicos de estas ciudades. La creación de universidades públicas con profesiones de alta demanda y que contribuyan al desarrollo integral de su localidad e indiscutiblemente del país.

El transporte público es un tema medular, que debe abordarse integralmente y optimizarse, esto además de incentivar la sustitución de vehículos particulares que ocupan mayor espacio y trasladan menos personas, permitiría reducir los tiempos de traslado de las personas y aumentaría sus posibilidades de realizar diversas dinámicas productivas en sus ciudades y sectores de residencia.



Las recomendaciones para aquellos que viven en ciudades dormitorios es que decidan diariamente alimentar su espíritu y sus principios, realizar actividades que les generen sanas satisfacciones, esto les ayudará a responder de manera más placentera e idónea a cada circunstancia esperada e inesperada, además favorecerá su contacto con las otras personas. Recomiendo que se atrevan a dialogar más con quiénes les rodean, con las personas que se encuentran en las colas para abordar el autobús, aquellos que se sientan a su lado mientras se trasladan, aquellos con los que caminan desde el sitio que les deja la camioneta hasta sus lugares de residencia, aquellos vecinos del edificio, sector o calle; todas estas personas comparten realidades y problemáticas comunes que son más sencillas de afrontar en colectivo, y que pequeños esfuerzos como conversar 20 minutos un día a la semana en un espacio público del sector donde residen puede reducir los focos de vandalismo y delincuencia, a la par del fortalecimiento de la solidaridad y goce en la interacción social con su igual.

Mariano Montilla, Sociólogo UCV
04/04/16

2 comentarios:

  1. De verdad yo no entiendo porqué un periodista tiene que recurrir a estos trucos para hacer un reportaje.

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  2. Muy acertado y de importante difusión para las personas que viven en ellas!

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