lunes, 15 de agosto de 2016

Vigilia y Amor


Es indiscutible que Dios ha colocado luz en cada uno de nosotros, sin embargo al ampliarse las emisiones de humo, las angustias y sus incómodas dinámicas <<para suplir bendiciones que en otro momento se tenían garantizadas y que tal vez eran menos valoradas (entiéndase desde un café con leche hasta un pabellón)>>, han generado malestares que se consumen más rápidamente el aceite de nuestras lámparas, y la búsqueda de Dios en lo individual como plantea la iglesia moderna se torna insuficiente. 

El asumir la Iglesia como Cuerpo tal como lo estableció Cristo, sin duda alguna es demasiado atractivo y necesario, porque forma parte fundamental de la respuesta tanto a las crisis por escases como al idóneo manejo de la felicidad en los momentos de abundancia.

El viernes 12 de agosto fue la fecha perfecta para culminar un reto importante que me había planteado, y para que nos reuniéramos cerca de 30 personas en una casa para rumbear hasta el amanecer.


Fue una de esas rumbas donde interactuas con desconocidos de diversas edades y distintos lugares del país, dispuest@s en su mayoría a exponer varios de sus conflictos, sueños y retos. Lo hecho, lo ingerido y lo enfrentado, nos recordó que no solo de pan vivimos y que es necesario unirnos para avivar esa luz que hay en cada un@.

En esa noche además de tener una Santa Cena, que la religión en mis varios años de creyente nunca me ha podido dar, se afianzó mi fe en Dios y en lo que es capaz de hacer cuando estoy dispuesto a darle el Señorío de la agenda, y le sirvo como asistente en cada una de las actividades.

Esa noche cada miembro del Cuerpo bendijo al resto con el don que le fue entregado, con la abundancia y las carencias que hay en su corazón, con esa humanidad e imperfección que posee cada uno para crecer en colectivo y dar aunque las condiciones materiales no sean las más favorables, para amar aunque parezca difícil en un mundo violento, pero que hoy más que nunca lo necesita.

Si vas pendiente de una reunión similar, por favor, manifiéstalo, necesitamos que nos bendigas!





"Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado." Juan 17:23



Bendiciones...


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