#LaRutina
El 2013 fue un año intenso, tenía un empleo rudo, de esos en los que en promedio laboras 12 horas diarias. Terminé sufriendo síndrome de vértigo, alejado de gente valiosa, dejé la música y lo más importante, perdí mi comunión con Dios. Conflictos que se deben agradecer, debido a que fomentan la reflexión, la oración y las nuevas acciones.
#LaRuptura
Antes de iniciar en ese maravilloso empleo, en compañía de un amigo hice en bicicleta un pequeño recorrido lleno de adrenalina (Altamira – San Martín – Altamira), razón por la cual en diciembre de 2013, preferí invertir mis utilidades en una bicicleta usada y no en un instrumento musical.
Ante tal decisión, las primeras acciones fueron buscar en Google: “Ciclismo Caracas”, de esa forma llegué al blog de Luiso: https://ciclistaurbanoccs.wordpress.com/, un excelente espacio actualizado, para acercarse a la movida ciclista en Caracas, que además incluye información de bicitalleres en la ciudad. En Facebook, me uní a todos los grupos que involucraran los términos “bici”, “ciclo”, “Caracas” entre ellos: Bici-Aventuras Ccs, Bicimamis Caracas, Masa Crítica Ccs, Cicloturismo Venezuela y otros. ¡Ya tenía la información, la bicicleta ahora faltaba pedalear la ciudad!
#LaPrimeraMasa
En enero de 2014, asistí a mi primera Masa Crítica Dominguera, la cual llegó hasta un Parque en Montalbán. Desde ese momento, se inician importantes mejoras en mi estilo de vida caraqueño; transformando mi modo habitual de tránsito en la ciudad, se resignificaron las horas, los pensamientos, las energías, los retos, las bendiciones, los temores y hasta mi fe en Dios.
#AlTrabajoEnBici
Se convirtió es un divertido reto, llegar a la oficina con otros pensamientos y sensaciones, mejoró indiscutiblemente mis respuestas ante habituales estímulos.
Salir tarde de la oficina, hasta mi casa o a entrenar con @Bici_Aventuras, significa enfrentarme más tiempo y en diversas circunstancias a la Caracas Nocturna y sus riesgos; esto implicó una interesante confrontación sobre mi rol como cristiano en este tiempo y lugar, induciéndome a una mayor dependencia a Su amor y menos a mi humanidad limitada, en resumen, ser Ciclista Urbano también mejora mi relación con Dios,
Pude cambiar de trabajo, y en abril de ese año, compré mi actual bicicleta de ruta, esa misma con la cual he llegado a muchos rincones dentro y fuera de la ciudad que desconocía y otros a los cuales estaba resignado a que solo llegaría en carro, entiéndase desde el Parque Los Chorros hasta Los Caracas (Edo. Vargas), El Hatillo, Los Teques y La Colonia Tovar, este año La Victoria, Cagua y Guacara están en los planes.
Hace casi un año, asumí un nuevo reto laboral que incluye “paltó y corbata”; inicialmente se veía lejana la posibilidad de llegar allí en bicicleta; par de semanas después no aguanté la ausencia de las bondades de este medio de transporte y aquí me encuentro, transformando la ciudad con este cotidiano ejercicio de ciudadanía.
#AsumeElReto
Para concluir, la bicicleta tiene muchas bondades, que cobran sentido cuando aceptamos el llamado divino de alimentar el Espíritu y servir al prójimo, además de trasladarme hasta y por hermosos lugares, ha servido para quebrar mi ego, mis miedos, pedalear con otras realidades, ampliar mi familia y fortalecer mi fe.
Dejo por fuera muchísimas bendiciones, que gustosamente podemos conversar en la vía.
Agradecido con ÉL y con cada un@ de ustedes.
Anímense a ir #AlTrabajoEnBici, animen a #RespetarAlCiclista.
Mariano Montilla
16.05.16


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